YOGA O PILATES O UN EJERCICIO AERÓBICO QUE DEBO PRACTICAR ESTE 2017.

Con el nuevo año llegan los nuevos propósitos, dejar de fumar, hacer deporte o aprender idiomas, copan nuestros deseos de año nuevo.

Muchos de nosotros nos planteamos cual es la actividad física adecuada para nuestros objetivos y cuales son los beneficios que nos pueden aportar.

En el blog de hoy vamos a tratar de explicaros la diferencia entre el Pilates, el Yoga, o cualquier otra actividad aeróbica, para que comprendáis las diferencias entre ellas, sus diferentes enfoques y resultados.

  • ¿En qué se diferencian?

Yoga significa “unión” en sánscrito, y se refiere a la unión entre cuerpo, mente y espíritu, de la misma manera, que Joseph Pilates nombró a su método Contrología: completa coordinación de mente, cuerpo y espíritu. Ambas se enfocan en el ser integral de las personas.

El Pilates se enfoca en desarrollar fuerza, flexibilidad y control físico a través del ejercicio. El componente mental es tomado como conciencia en el cuerpo, es algo puramente físico, como nos lo recuerdan sus principios: respiración, control, centro, precisión, concentración y fluidez.

El Yoga incluye entre sus enseñanzas una dieta adecuada, técnicas de respiración, “Asanas” o posturas y principios de la vida ética. Aquellos que practican yoga promueven “vida yoga” cada día, en lugar de simplemente “practicar” yoga cuando hacen ejercicio.

El ejercicio aeróbico es cualquier forma de ejercicio que utiliza los grandes grupos musculares, aumenta el ritmo cardíaco y es sostenido por un período de 20 minutos o más. Los ejemplos de ejercicios aeróbicos son “running”, ciclismo, natación, patinaje…. El objetivo es mejorar la función cardiovascular.

  • ¿Qué método desarrollan?

El método Pilates es un sistema de acondicionamiento físico muy completo donde se trabaja el cuerpo como un todo, desde la musculatura más profunda hasta la mas periférica, y en la que intervienen tanto la mente como el cuerpo. ”Fortaleciendo el centro de energía de cada individuo se podía conseguir el movimiento libre del resto del cuerpo”.

El método Pilates trabaja especialmente lo que se denomina “centro de fuerza“, constituido por los abdominales, la base de la espalda y los glúteos. Fortaleciendo estas partes del cuerpo se trabaja la energía “desde dentro hacia fuera”, permitiendo realizar libremente los movimientos del resto del cuerpo.

Parte del aspecto físico del yoga incluye ejercicios respiratorios y “Asanas” o posturas. Éstos pueden practicarse sentado sobre una estera o usando diferentes posturas de pie. Las posiciones se realizan generalmente durante uno a dos minutos.

Por el contrario, el ejercicio aeróbico consiste en constante movimiento. Mientras que correr, ciclismo y natación son considerados todos formas de ejercicios aeróbicos, las clases aeróbicas generalmente están diseñadas alrededor de conjuntos de pasos de baile y otros movimientos coreografiados para mantener el cuerpo en constante movimiento y elevar el ritmo cardíaco.

  • A nivel físico

Los ejercicios de Pilates no consisten en levantar pesas, ni en realizar ejercicios repetitivos, no se trata de movimientos de fuerza ni de resistencia, sino de actividades de tensión y estiramiento de las extremidades, donde juegan un papel importante el abdomen y el torso. Además, a diferencia de los ejercicios aeróbicos, no hay que seguir una música, sino que este método está basado en un programa muy seguro de ejercicios lentos y controlados con movimientos lentos y suaves. En ellos, se busca la precisión de los movimientos en pocas repeticiones. Junto a la precisión, la respiración, la concentración, el control, la alineación, la centralización y la fluidez, conceptos claves del método.

El yoga consiste en diversos estiramiento y requiere un cierto nivel de flexibilidad y a veces, de equilibrio para ejecutar correctamente las posturas.

El ejercicio aeróbico nos exigirá elevar nuestro ritmo cardiaco, mientras practicamos una actividad aeróbica, como el “running”, o salir con nuestros amigos en bicicleta, estaremos aumentando nuestro ritmo cardiaco para abastecer a nuestros músculos del oxígeno necesario que demandan para mover nuestro cuerpo, con el tiempo, iremos mejorando nuestra eficiencia y salud.

  • ¿Qué objetivos podre conseguir?

Los resultados del método Pilates son visibles a corto plazo, no hace falta machacarse en largas jornadas de gimnasio, según su precursor: “en diez sesiones notarás la diferencia, en veinte verás la diferencia y en treinta te cambiará el cuerpo”.

Con Pilates se consigue una notable tonificación muscular, se mejora el sistema sanguíneo y el linfático, se corrige la postura corporal y se estiliza la figura.

El método Pilates también desarrolla aptitudes como la atención y la disciplina en quienes lo practican. Además, se logra un dominio total de la motricidad y un mayor conocimiento del propio cuerpo, lo que aumenta la autoestima y refuerza nuestra capacidad de concentración y control.

El yoga pretende aliviar el estrés, mejorar la flexibilidad y movilidad muscular conjunta, tonificar y fortalecer los músculos, corregir la postura, fortalecer la columna, aliviar el dolor de espalda, y mejorar condiciones músculo-esqueléticas.

Los ejercicios aeróbicos ayudan a mejorar la función cardiaca y la capacidad respiratoria , al tiempo que aumenta la fuerza de los músculos.

Por último, aconsejaros que la practica combinada de alguna de estas dos disciplinas junto a un ejercicio aeróbico nos dará los mejores resultados posibles para nuestra salud general.

 

Fuente: Trainning Center