Osteopatía y lesiones en el hombro

En algunas ocasiones habrás tenido la sensación de que la vida te pesa y no solo tienes que luchar o soportar tus retos diarios , sino también hacerte cargo de los ajenos, ya sean estos situaciones o personas ligadas a tu entorno personal o profesional.

A muchos de nosotros nos han educado en la máxima del “puedo con todo”, del “no me rindo jamás” a fin de ganarnos el respeto y la admiración de los demás, aunque esto implique un coste para nuestra salud; actitud que a corto o largo plazo supondrá una merma de nuestra energía , no solo emocional sino también física.

Todo este exceso de carga y responsabilidad que nos echamos encima se hará sentir sobre todo en nuestros hombros, que es la zona del cuerpo donde “cargamos el mundo sobre nuestra espalda” y el estrés diario se hace más tangible.

Antes de pasar a exponeros las distintas patologías o lesiones que pueden presentarse en el hombro desde el punto de vista global de la Osteopatía me gustaría explicaros de una forma breve y sencilla los elementos anatómicos básicos que constituyen la articulación del hombro.

 

El hombro forma parte de un sistema articular complejo llamado cintura escapular, constituido por el omóplato o escápula , la clavícula y el húmero , que constituye el esqueleto del brazo y se articula con otros dos huesos , el cúbito y el radio que forman a su vez el esqueleto del antebrazo, prolongándose hasta la mano.

Este complejo óseo estará sujeto por su parte anterior, posterior, superior e inferior (zona axilar) por unos potentes músculos muy conocidos,los pectorales, trapecios, dorsales, el grupo de manguito rotadores (supraespinoso, infraespinoso…) y unos potentes ligamentos que se muestran fuertes en la zona posterior del hombro y débiles en la zona anterior, de ahí la frecuencia de las luxaciones, pérdidas de contacto de las superficies óseas o más simplemente a lo que nos referimos cuando decimos “se me ha salido el hombro”.

Entre las funciones principales del hombro se encontraría permitir una movilización con gran amplitud del brazo, a las que se añaden las del codo y la muñeca, lo cual hace posible el acceso de la mano a un espacio muy grande. Otra de las funciones vitales sería permitir una buena estabilidad en el caso de que el miembro superior haya de realizar gestos de fuerza, es decir, agarrar y manejar objetos pesados, o apoyarse sobre las manos, etc.

El hombro es una articulación en suspensión, da la sensación de que ” cuelga “del tronco sujeto por unas cuerdas que serían sus ligamentos y músculos.

Entre las lesiones más frecuentes que podemos encontrarnos están las pérdidas de movilidad causadas por la artrosis ( degeneración del complejo articular), la artritis ( inflamación crónica articular) y los traumatismos, como pueden ser caídas, golpes o sacudidas sobre la parte lateral del hombro o sobre el brazo. Estas causas mantenidas en el tiempo pueden dar lugar a lo que se conoce como ” hombro congelado” es decir endurecido.

Otra fuente de molestias son las inflamaciones de las bursas o bolsas que protegen o amortiguan las presiones dentro de la articulación.

En el hombro también se van a proyectar de forma refleja determinados problemas viscerales por ejemplo el hombro izquierdo es un lugar de proyección de patologías cardiovasculares y el hombro derecho de patologías hepatobiliares. Cuando el dolor del hombro es ocasionado por trastornos viscerales no existe impotencia funcional, es decir limitación de movilidad.

Estudio de un caso práctico de osteopatía:

Rocío, 38 años, secretaria de dirección, era una mujer independiente, sin cargas familiares, con unas ganas enormes de vivir. Siempre estaba dispuesta a echar una mano a quien lo necesitase y tenía un gran sentido de la responsabilidad, como ella decía “mi ONG es el mundo”.

Acudió a mi consulta por una molestia que desde hacía aproximadamente un año y medio se había ido recrudeciendo, haciéndose cada vez más insoportable hasta el punto que en los últimos tres meses, gestos como vestirse ( ponerse una camisa, abrocharse la ropa interior…) se habían convertido en acciones un tanto difíciles.

Rocío me comentó que había llevado a cabo unas 15 sesiones de rehabilitación a través del seguro de su empresa, además de guardar reposo y la medicación recetada. A pesar de todo esto no había terminado de mejorar y su alegría se perdía, su carácter comenzaba a cambiar.

La lesión de Rocío tenia una doble lectura, un física evidentemente y otra emocional, menos visible, mucho más sutil. Vamos por partes. Antes de empezar el tratamiento, como siempre, hice una observación minuciosa de la articulación, a fin de poder determinar el verdadero origen de la disfunción. El dolor que le dificultaba los movimientos del brazo no solo se localizaba en la parte externa del hombro, también bajaba hasta el codo y se reflejaba a nivel cervical con una limitación de la rotación de la cabeza hacia la derecha, el lado del hombro afectado. Rocío presentaba pues una tendinitis del manguito de rotadores.

El tratamiento de Rocío no solo necesitó una acción local sino también una liberación de la tensión de las cadenas musculares implicadas en la lesión, desde el codo pasando por el hombro y hasta la columna cervical, con objeto de poder tratar de manera efectiva la rigidez articular que acompaña la impotencia funcional, es decir las limitaciones de movilidad.

La Osteopatía contempla al individuo como un todo, su visión es pues global, y en esta globalidad se incluye el aspecto emocional del cuerpo. Los músculos representan energía que busca una salida a través del movimiento y cuando esta se bloquea crea lesiones que se expresan en nuestro cuerpo-mente. Los problemas físicos del Rocío habían comenzado hace un año y medio, cuando se hizo cargo de la agenda no solo profesional sino también personal de su jefe. Largas horas frente al ordenador que sobrecargaban la columna cervical y por supuesto la musculatura de la cintura escapular.

Su carácter responsable había excedido su ámbito profesional y se había hecho cargo literalmente de la vida de otra persona. Su mundo se había duplicado, y en un afán por no defraudar, de ganarse la admiración del otro, había decidido no rendirse y cargarse todo este exceso de responsabilidad sobre sus hombros, concretamente sobre el derecho. Este lado coincide a veces, es decir no siempre, con un conflicto de pareja o situaciones que expresan el lado masculino de la mujer. En el fondo ella estaba enamorada de su jefe desde hacia tres meses, el tiempo que coincide con el recrudecimiento de su lesión, él estaba pasando una mala racha sentimental. Según sus propias palabras se sentía totalmente identificada con sus problemas. En posteriores sesiones Rocío tuvo tiempo para darse cuenta, aceptar e integrar la experiencia de que ella tenía su vida propia; y la de los demás , hasta cierto punto , no le pertenecía. Y que si había que rendirse a algo era a su vulnerabilidad, a la impotencia que le suponía “no poder con todo”.

Todo lo que ocurre en el cuerpo se expresa también en la mente de una forma más sutil y tiene como vehículo de expresión la emoción. Somos seres sin divisiones, únicos y globales; este es sin duda el principio sobre el que rige la Osteopatía.

Cuando una parte de tu cuerpo reclama tu atención es porque necesita que se la prestes, te invito a que comiences a escucharte y puedas así sintonizar con la mejor de las soluciones posibles: tu SALUD global.

 

fuente: espaciohumano.com

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